Tuve un sueño terrible,
y al doblar en la esquina
un gerundio me seguía.
una coma me alcanzó
Y me dijo: olvidaste
ponerme en una oración.
a la cárcel me llevó,
y mi futuro imperfecto
un traje a rayas me dio.
y me dijo con dolor:
No respetas ni una tilde
¡Nos crispas con tanto error!
Perdonen mi puntuación,
mis acentos y mis verbos,
rogué… mas ninguno me escuchó.
Un diptongo mi abogado,
me mandaron a la cárcel,
sin paréntesis… y al primario.







