Aquí en el jardín.

26 abr 2021

Los seis sabios ciegos y el elefante.

 



“En una ocasión había seis ancianos sabios que no gozaban del don de la vista, siendo ciegos y empleando el sentido del tacto para experimentar y conocer las diferentes realidades, seres y objetos del mundo. Ninguno de estos sabios había visto jamás un elefante, y tras conocer que su rey disponía de uno le solicitaron con humildad poder conocerlo. El monarca decidió concederles su petición y los llevó ante el paquidermo, permitiendo que los ancianos se acercaran y lo tocaran.

Los sabios se aproximaron al animal y, uno por uno, tocaron al elefante con el fin de saber cómo era dicho ser.

El primero le tocó un colmillo, y consideró que el elefante era liso y agudo cual lanza. El segundo sabio se aproximó y tocó la cola del elefante, respondiendo que en realidad era más bien como una cuerda. El tercero entraría en contacto con la trompa, refiriendo que el animal se parecía más a una serpiente. El cuarto indicaría que los demás debían estar errando, ya que tras tocar la rodilla del elefante llegó a la conclusión de que se trataba de algo semejante a un árbol. El quinto lo desmintió al tocar la oreja del ser, valorando que se parecía a un abanico. Por último el sexto sabio llegó a la conclusión de que en realidad el elefante era como una fuerte pared rugosa, al haber tocar su lomo.

Tras haber llegado a distintas conclusiones, los sabios empezaron a discutir respecto a quién poseía la verdad. Dado que todos defendían sus posiciones con ahínco, recurrieron a la ayuda de un séptimo sabio el cual podía ver. Este les hizo ver que en realidad todos ellos tenían parte de la razón, dado que habían estado describiendo una única parte del conjunto del animal, a la vez que aún sin equivocarse ninguno de ellos había podido conocerlo en su totalidad.“

Un cuento clásico procedente de la India; esta historia nos habla de la necesidad de tener en cuenta que nuestro punto de vista no es el único que existe sobre la realidad: debemos valorar que las opiniones, creencias o conocimientos de otras personas pueden ser tan válidas y verdaderas como las nuestras, sin necesidad de que ninguno de los dos esté equivocado.

22 abr 2021

Antes,ahora.

 



 Antes te despedías de alguien y lo normal era.

Chau que pases lindo.

Ahora en forma virtual,wassap,etc decimos:

cuídate quiero verte.

Antes salíamos a la calle a cara descubierta,se nos veía la sonrisa en un encuentro.

Ahora encontramos a alguna persona conocida y a dos metros de distancia y con solo vernos los ojos,decimos hola como estas y seguimos, aquella costumbre muy uruguaya de quedarnos largo rato parados conversando en cualquier sitio,se perdió.

El camino se ha hecho largo pero vamos rumbo a que algo de estas cosas regresen.

Tal vez nunca más iguales,tal vez si.

A todo esto les cuento que tengo ya las dos dosis de vacuna en mi cuerpo.

Cuídense,quiero leerlos.

Fiaris.


15 abr 2021

Canción hecha por mi esposo.(folclore)

Piriapolis,foto propia.


 Algo anda mal,algo anda mal./

Pasó febrero y no tuvimos carnaval/ bis ya llegó marzo,mes de la vid pero cuidado que ahí también está el Covid Algo anda mal…………………………. ……………………….. Ya llega abril junto con mayo y habrá corona hasta dentro e’los zapallos Algo anda mal…………………………… Viene el invierno y a prepararse después de todo lo mejor es vacunarse La primavera;y el verano nos tendrá a todos tomados de las manos olvidar grietas que no son tales saldremos juntos todos los orientales . Algo anda bien,ya se va el mal en febrero ya tendremos carnaval.

13 abr 2021

No te enojes.




 Amigos últimamente me llegan varios comentarios que no publico.

Las razones preguntarán?

Es que muchos están escritos en ingles u otro idioma y otros vienen sin foto y me pone desconocido.

Solo quería aclararlo.

Primero con desconocidos no acostumbro tratar ni en la vida real ni en la virtual.

Y de idiomas no se nada,solo español y muy poquitito de Francés.

Así que quería que lo supieran.

A quien mas le pasa?

Fiaris.

6 abr 2021

Poema a la ortografía(reedito) de 2019.



 Tuve un sueño terrible,

un punto me corría
y al doblar en la esquina
un gerundio me seguía.
Mientras corría espantada,
una coma me alcanzó
Y me dijo: olvidaste
ponerme en una oración.
El pretérito perfecto
a la cárcel me llevó,
y mi futuro imperfecto
un traje a rayas me dio.
El punto vino a mi celda
y me dijo con dolor:
No respetas ni una tilde
¡Nos crispas con tanto error!
¡Ay reglas de ortografía!
Perdonen mi puntuación,
mis acentos y mis verbos,
rogué… mas ninguno me escuchó.
El alfabeto era el juez.
Un diptongo mi abogado,
me mandaron a la cárcel,
sin paréntesis… y al primar
io.
Fiaris por decisión propia bloguera por casualidad.