Me alegra que llegaras hasta mi lugar bienvenid@s amig@s, los invito a pensar, reír, reflexionar ...
Aquí en el jardín.
21 jul 2024
12 feb 2022
Seguimos con cuentos:EL ESPEJO.
“Había una vez un campesino chino, el cual iba a ir a la ciudad a vender la cosecha de arroz en la que él y su esposa habían estado trabajando. Su mujer le pidió que, aprovechando el viaje, no se olvidase de traerle un peine.
El hombre llegó a la ciudad y una vez allí vendió la cosecha. Tras hacerlo, se encontró y reunió con varios compañeros y se pusieron a beber y a celebrar lo conseguido. Después de ello, y aún un poco desorientado, el campesino recordó que su esposa le había pedido que le trajera algo. Sin embargo no recordaba el qué, con lo que acudió a una tienda y compró el producto que más le llamó la atención. Se trataba de un espejo, con el cual regresó a su hogar. Tras dárselo a su esposa, se marchó de nuevo a trabajar en el campo.
La joven esposa se miró en el espejo, y repentinamente empezó a llorar. La madre de esta le preguntó el por qué de tal reacción, a lo que su hija le pasó el espejo y le respondió que la causa de sus lágrimas era que su marido había traído consigo otra mujer, joven y hermosa. La madre de esta miró también el espejo, y tras hacerlo le respondió a su hija que no tenía de qué preocuparse, dado que se trataba de una vieja.”
Un cuento de origen chino, de autor anónimo. Se trata de una narración muy breve que tiene diferentes posibles interpretaciones, pero que entre otras cosas nos habla de cómo nos vemos nosotros mismos reflejados en el mundo, y la diferencia entre cómo nos creemos que somos y cómo somos en realidad, a menudo subestimándonos o sobrevalorándonos.
Para entender el cuento es necesario tener en consideración que ninguno de los personajes se había visto jamás reflejado en un espejo, no sabiendo qué es lo que ve realmente. Así, la esposa no es capaz de comprender que la joven hermosa que ve es ella misma, mientras que la madre tampoco ve que la anciana que ve es ella. También se observa que mientras la primera se preocupa por qué considera que lo que ve en el reflejo es más hermoso que ella misma, la segunda lo minusvalora críticamente, prácticamente burlándose de su propia imagen.
30 mar 2016
15 feb 2013
Como el espejo.
Si ayudas a alguien,en verdad
te estarás ayudando a ti mismo.
De cierta forma,es un proceso que funciona.
Al igual que un espejo
Todo lo que das ,vuelve.
Fiaris
14 mar 2012
23 oct 2009
Sabias que........
Conoces la expresión que dice:"cuando un dedo apunta a otro (para criticarlo o señalarle una falta) hay tres dedos que te están señalando a ti.
Es reconocer que lo que vemos en el otro es un reflejo de una parte de nosotros que no podemos ver.A veces es literal y a veces no. Y es ahí donde se presenta la dificultad.
Se que a algunas personas no les gustará lo que escribo puede resultar les irritante e incomprensible, sólo léanlo y déjenlo ahí hasta el momento propicio.
Es un tema (el espejo, para otros la proyección)que lleva largo tiempo de estudio y de práctica, pero no puedo dejar de mencionarlo porque si no sería un tema incompleto.
Todos en determinado momento manifestamos ciertas cualidades que pueden no ser las mejores, pero es difícil verlas porque cuando niños significo la desaprobación de nuestros seres queridos.Esto hizo que nos fuéramos auto engañando y dejando de ver esos aspectos que sólo con reconocerlos nos haría crecer y dejar de criticar al otro.
Para finalizar una antigua historia que cuenta:Un día un elefante fue a beber agua al río.Al verse reflejado en el agua, creyó que había allí otro elefante y huyó despavorido.
Creía que el otro elefante lo había asustado y no sabía que se había asustado de sí mismo.
Todos los defectos que podemos observar en los demás existen de un modo u otro,en nosotros mismos, lo que ocurre es que ya estamos tan acostumbrados a que moren en nosotros , que no nos molestan.
Pero cuando lo vemos en los demás se despiertan en nuestro interior y nos asustamos de lo imperfectos que somos.
La excelente imagen que teníamos de nosotros mismos comienza a peligrar y automáticamente, nos ponemos a juzgar lo que vemos en los otros.
Recuerda: la vida es como un río siempre dispuesta a devolvernos nuestra imagen.
Si no huimos de nosotros mismos, nuestro reflejo dejará de molestarnos en los demás,y en todas circunstancias seremos capaces de reconocernos tal cual somos.


