Me alegra que llegaras hasta mi lugar bienvenid@s amig@s, los invito a pensar, reír, reflexionar ...
Aquí en el jardín.
23 mar 2022
18 mar 2022
10 mar 2022
El increíble grito.
Cuentan que hace mucho tiempo existió un Maestro en artes marciales cuya reputación creció tanto que era el más admirado en varios reinos. Nunca le faltaban discípulos y su fama hizo que algunos otros maestros se sintieran algo molestos. En particular uno, que vivía en su mismo reino, y que pensaba que era el mejor en las artes marciales.
Tal es así, que un día decidió retar al gran Maestro para demostrar que no era mejor que él. Cuando llegó a su casa, se sorprendió al ver a un hombre anciano que le abrió la puerta.
– Venía a ver al Maestro, buen hombre. Quiero batirme con él para demostrarle que soy mejor en las artes marciales.
El hombre le miró sereno y dijo:
– Perdone usted que le diga que esa es una idea suicida por su parte. Nadie puede vencer al Maestro, por muy bueno que se crea.
– ¿Pone usted en duda mis capacidades?
Y diciendo esto, tomó una tabla de madera que vio cerca y de un golpe seco la partió en dos con la rodilla.
– Sigo pensando que no podría vencerle nunca… – dijo el anciano- ¿Acaso serías capaz de partir en dos un tallo de bambú con la mano desnuda?
– Supongo que sí, claro…
El anciano desapareció un momento y regresó con un bambú en la mano. Y el joven maestro, por más que intentó partirlo en dos con la mano, no pudo. Ya, dolorido, dijo:
– ¡Es imposible! ¡Nadie puede romper un bambú de este grosor con la mano!
– El Maestro es capaz de hacerlo…
Y el joven, contrariado, dijo:
– Está bien, regresaré en un tiempo y demostraré que yo también soy capaz de hacerlo.
El increíble grito del gran Maestro
Así que el joven maestro se retiró y estuvo dos años enteros practicando para conseguir romper el bambú con un golpe de la mano desnuda. Le costó mucho esfuerzo, pero al final, sus músculos se endurecieron y lo logró, y entonces regresó triunfante a la casa del gran Maestro.
– Usted otra vez- dijo el anciano al abrir la puerta.
– Sí, diga usted al Maestro que puedo demostrar que soy mejor que él. Puedo romper el bambú con la mano- dijo él.
El anciano trajo un bambú y el joven, después de concentrarse durante un rato y pegando un terrible grito, dio un golpe seco al bambú con la mano y lo partió en dos. Entonces, sonrió complacido.
Pero el anciano, algo molesto, le dijo:
– Perdone usted, pero se me olvidó recalcar que el gran Maestro es capaz de romper el bambú con la mano pero sin tocarlo.
– ¡Me está usted tomando el pelo! ¡Eso es imposible! Empiezo a dudar también de la existencia del gran Maestro, que tampoco ha sido capaz de dar la cara…
Entonces, el anciano tomó un bambú y lo ató a una cuerda que pendía del techo. Cerró los ojos, se concentró y, dando un increíble grito que surgió desde lo más profundo de su ser, dio un golpe con la mano dejándola a cinco centímetros del bambú, el cual, se partió en dos sin que el hombre lo llegara a tocar.
El joven maestro se quedó totalmente sorprendido, y lleno de vergüenza, pidió perdón al anciano y le pidió que le aceptara como discípulo.
Moraleja: «Nunca sabrás el potencial que tienes si no eres capaz de librarte de la soberbia»
2 mar 2022
El mundo (Eduardo Galeano),seguimos con los cuentos cortos.
“Un hombre del pueblo Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado desde arriba la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos. -El mundo es eso-reveló- un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende.”
Más que un cuento corto, se trata de un microcuento creado por Eduardo Galeano (uno de los más destacados escritores uruguayos y de toda latinoamérica) y publicado en su libro “El libro de los abrazos”. Se centra en la visión del mundo como un lugar maravilloso lleno de gentes muy diferentes entre sí, pero que no dejan de ser personas. También nos hace ver la relevancia de atreverse a vivir intensamente.
21 feb 2022
El problema.
Un gran maestro y un guardián compartían la administración de un monasterio zen.Cierto día el guardián murió, y había que sustituirlo.
El gran maestro reunió a todos sus discípulos, para escoger a quien tendría ese honor. «Voy a presentarles un problema dijo-. Aquel que lo resuelva primero será el nuevo guardián del templo».
Trajo al centro de la sala un banco, puso sobre este un enorme y hermoso florero de porcelana con una hermosa rosa roja y señaló: «Este es el problema».
Los discípulos contemplaban perplejos lo que veían: los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y elegancia de la flor… ¿Qué representaba aquello? ¿Qué hacer? ¿Cuál era el enigma? Todos estaban paralizados.
Después de algunos minutos, un alumno se levanto, miró al maestro y a los demás discípulos, caminó hacia el vaso con determinación, lo retiró del banco y lo puso en el suelo.
«Usted es el nuevo guardián -le dijo el gran maestro, y explicó-: Yo fui muy claro, les dije que estaban delante de un problema. No importa qué tan bellos y fascinantes sean, los problemas tienen que ser resueltos.
Puede tratarse de un vaso de porcelana muy raro, un bello amor que ya no tiene sentido, un camino que debemos abandonar pero que insistimos en recorrer porque nos trae comodidades. Sólo existe una forma de lidiar con los problemas: afrontarlos. En esos momentos no podemos tener piedad, ni dejarnos tentar por el lado fascinante que cualquier conflicto lleva consigo».
12 feb 2022
Seguimos con cuentos:EL ESPEJO.
“Había una vez un campesino chino, el cual iba a ir a la ciudad a vender la cosecha de arroz en la que él y su esposa habían estado trabajando. Su mujer le pidió que, aprovechando el viaje, no se olvidase de traerle un peine.
El hombre llegó a la ciudad y una vez allí vendió la cosecha. Tras hacerlo, se encontró y reunió con varios compañeros y se pusieron a beber y a celebrar lo conseguido. Después de ello, y aún un poco desorientado, el campesino recordó que su esposa le había pedido que le trajera algo. Sin embargo no recordaba el qué, con lo que acudió a una tienda y compró el producto que más le llamó la atención. Se trataba de un espejo, con el cual regresó a su hogar. Tras dárselo a su esposa, se marchó de nuevo a trabajar en el campo.
La joven esposa se miró en el espejo, y repentinamente empezó a llorar. La madre de esta le preguntó el por qué de tal reacción, a lo que su hija le pasó el espejo y le respondió que la causa de sus lágrimas era que su marido había traído consigo otra mujer, joven y hermosa. La madre de esta miró también el espejo, y tras hacerlo le respondió a su hija que no tenía de qué preocuparse, dado que se trataba de una vieja.”
Un cuento de origen chino, de autor anónimo. Se trata de una narración muy breve que tiene diferentes posibles interpretaciones, pero que entre otras cosas nos habla de cómo nos vemos nosotros mismos reflejados en el mundo, y la diferencia entre cómo nos creemos que somos y cómo somos en realidad, a menudo subestimándonos o sobrevalorándonos.
Para entender el cuento es necesario tener en consideración que ninguno de los personajes se había visto jamás reflejado en un espejo, no sabiendo qué es lo que ve realmente. Así, la esposa no es capaz de comprender que la joven hermosa que ve es ella misma, mientras que la madre tampoco ve que la anciana que ve es ella. También se observa que mientras la primera se preocupa por qué considera que lo que ve en el reflejo es más hermoso que ella misma, la segunda lo minusvalora críticamente, prácticamente burlándose de su propia imagen.