Generalmente estamos siempre pensando en el futuro.
Pero nos olvidamos del presente.
Fiaris.
Me alegra que llegaras hasta mi lugar bienvenid@s amig@s, los invito a pensar, reír, reflexionar ...
Generalmente estamos siempre pensando en el futuro.
Pero nos olvidamos del presente.
Fiaris.
En esta leyenda corta proveniente de África, un zorro y un camello se hacen amigos y deciden cruzar un río para comer los alimentos disponibles en la otra orilla. Para ello, el zorro se sube a la espalda del camello, y este cruza aprovechando su peso para resistir la corriente.
Una vez que llegan a la otra orilla, ambos animales se separan y el camello va a comer a un campo de cebada, mientras que el zorro va a comer insectos. Pero el zorro termina de comer antes, y satisfecho por sentirse saciado, empieza a cantar a viva voz. Estos gritos llaman la atención de los campesinos que cuidan el campo de cebada, los cuales van a examinar la zona y se encuentran al camello.
Cuando el zorro va en busca de su amigo, se lo encuentra tendido en el suelo, dolorida por la paliza que le acaban de dar los campesinos. "¿Por qué has hecho tanto ruido?", pregunta el camello. El zorro le responde que tiene la costumbre de cantar tras comer insectos. "Ya veo. Pues si eso es todo, volvamos". Al cruzar el río de vuelta, el camello empieza a bailar con medio cuerpo sumergido en el agua. "¿Qué haces? ¡No sé nadar!" dice el zorro, aterrado. "Es que tengo la costumbre de bailar tras comer cebada", responde el camello, mientras el zorro cae al agua y es arrastrado por la corriente.
Cuenta esta leyenda oriental de la mariposa azul que, hace muchos años, un hombre enviudó y quedó a cargo de sus dos hijas. Las niñas eran muy curiosas, inteligentes y siempre tenían ansias de aprender. Constantemente asediaban a su padre con preguntas. A menudo el hombre podía responder sabiamente, sin embargo, en ocasiones no estaba seguro de poder ofrecerles a sus hijas una respuesta acertada.
Viendo la inquietud de las dos niñas, decidió enviarlas una temporada a convivir con un sabio que vivía en lo alto de una colina. El sabio era capaz de responder a todas las preguntas que las pequeñas le planteaban, sin ni siquiera dudar. Pero, un día, las hermanas idearon una pícara trampa para medir la sabiduría del sabio. Decidieron realizarle una pregunta que fuese incapaz de responder.desde el jardín.
no eres una impresora.
Debes ser autentica
la impresión llega sola.
Desde el jardín.
Generalmente nos molestamos
cuando la gente nos busca
solamente cuando nos necesita.
Pero hay que ponerse a pensar,
deberíamos sentirnos privilegiados,
seremos la luz que alumbra su oscuridad.