Cuentan que un taxista de Nueva York llegó a la dirección desde la que habían solicitado sus servicios y tocó el claxon.

Me alegra que llegaras hasta mi lugar bienvenid@s amig@s, los invito a pensar, reír, reflexionar ...
Cuentan que un taxista de Nueva York llegó a la dirección desde la que habían solicitado sus servicios y tocó el claxon.
imagen de internet.
Con el paso del tiempo la vida te enseña.
Hay que buscar el lado bueno de las cosas"dicen"
Recuerda todo pasa por algo"dicen"
Pero.........no siempre es así.
Aquello de todo se puede"dicen"
Fiaris.
Si amas lo que haces,el trabajo saldrá genial!
Si crees en ti,siempre habrá como salir a flote.
Si todo te parece que viene en contra tuyo,deberías recordar que los aviones despegan con viento en contra.
Si te sientas a mirar,nunca veras nada diferente.
Fiaris.
Foto propia
He aprendido que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos. Que grandes desconocidos pueden volverse mejores amigos. Que nunca acabamos de conocer a una persona. Que el "nunca más", se cumple, y el "para siempre", acaba. Que el que quiere, puede, y lo consigue. Que el que no arriesga no pierde, pero tampoco gana nada. Que el físico atrae, pero la personalidad enamora!!
¿TU también has aprendido?
Fiaris
Un hombre de mediana edad, cuyo pelo empezaba ya a mostrar bastantes canas, decidió que ya era hora de casarse. Tenía este hombre una gran fortuna, y todos lo sabían en aquella pequeña aldea. Así que interesadas no le faltaron en cuanto se corrió la voz de que buscaba mujer para compartir sus bienes.
Sin embargo, el hombre de mediana edad solo veía interés en todas ellas, y rechazaba una y otra a diario. Hasta que conoció a dos mujeres, dos viudas, que parecían, a simple vista, que su fin no era otro que ofrecer cariño.
Una de estas mujeres era muy joven. Fresca y lozana y muy dulce en el trato. La otra, mucho más mayor, era casi anciana, pero había aprendido a reparar muy bien las ‘taras’ que dejan los años, y lucía radiante igualmente.
Las dos se pasaban el día adulando al buen hombre y ofreciendo cariño. Pero cuando la mujer más joven estaba con él, y acariciaba su pelo, iba arrancando una a una las canas, para que él pareciera más joven. Sin embargo, cuando estaba con la mujer más mayor, le arrancaba sus pelos más oscuros, para que se pareciera más a ella, que ya tenía el pelo blanco.
Y entre una y otra, al final le dejaron calvo. Fue entonces cuando se dio cuenta del error que estaba a punto de cometer, y sin más, anunció a las dos que no se casaría con ninguna.
Moraleja: «No te fíes de las apariencias, ni dejes que otros quieran gobernarte»