Me alegra que llegaras hasta mi lugar bienvenid@s amig@s, los invito a pensar, reír, reflexionar ...
Aquí en el jardín.
24 ene 2023
17 ene 2023
Lo importante es ser luz.
Una estrella recién nacida tomó entre sus manitas de luz a una luciérnaga que volaba en el espacioso jardín de la noche. Eres tan pequeñita -le dijo- y tu luz es tan débil.
La luciérnaga se detuvo sobre la hoja de un ciruelo bajando la cabeza para que su hermana no supiera de su tristeza.Eres tan llena de luz -le dijo entonces con un hilo de voz- y agregó: ...y sin embargo, hermana mía, tan ciega. El tamaño de las cosas, ¿pertenece al reino del espacio o al reino de la Esencia? No importa que tan grande seas tú, y cuán pequeña parezca yo, lo que sí es importante es que ambas somos portadoras de luz. Deja tus huellas gigantescas en el inconmensurable cielo; a mí me basta con iluminar el sendero de los pequeños insectos voladores para que en sus viajes nocturnos no sean atrapados por telarañas y otros peligros. Cada uno ayuda según la luz que posee, no interesa la magnitud o pequeñez del servicio. Lo que sí es importante es que éste sea el producto de la luz que cada uno tiene en su corazón. La fuente es la misma.
11 ene 2023
Curiosidades.
- La palabra OK
Durante la guerra de secesión, cuando regresaban las tropas a sus cuarteles sin tener ninguna baja, ponían en una gran pizarra “0 Killed” (cero muertos). De ahí proviene la expresión “O.K.” para decir que todo esta bien. - Los canguros
Los ingleses le preguntaron el nombre de este animal a un indigena australiano, él contestó "Kan-Guh-Ru", que le dio origen a "kangaroo", nombre en inglés del animal. Pero "Kan-Guh-Ru" significa "No le entiendo" - La memoria
Hay gente que no puede olvidar, se han descrito casos de personas capaces de recordar casi cualquier dato o acontecimiento con sólo experimentarlo una vez. Son casos de memoria prodigiosa que suelen suponer una tragedia para el que los padece. Olvidar es necesario para que nuestra mente evolucione.
4 ene 2023
El elefante encadenado.
"Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.
Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de su peso, tamaño y fuerza descomunal… pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo. Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra.
Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir. El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye?
Cuanto tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapa porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia... si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca… y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta. Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio para encontrar la respuesta: el elefante del circo no escapa porque ha estado a unido a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño. Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró, sudó, tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo.
La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía… Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no se escapa porque cree -pobre- que no puede. Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás… jamás… intentó poner a prueba su fuerza otra vez…"
Uno de los cuentos más conocidos de Jorge Bucay; esta narración nos cuenta como nuestros recuerdos y experiencias previas pueden darnos conocimientos, pero también generar estancamientos y bloqueos que nos impiden y que pueden sabotearnos aún cuando su causa original ya no está presente. La narración nos empuja a seguir intentando ponernos a prueba a pesar de que lo que hayamos vivido pueda habernos hecho creer que no podemos hacerlo.
26 dic 2022
Zapatero,médico?
La fábula ‘El zapatero que decía ser médico’
Cuentan que un zapatero al que nadie compraba zapatos, ya casi arruinado decidió cambiar de oficio y hacerse médico. Era tan elocuente que la gente empezó a hablar maravillas de él.
– Es un médico magnífico- decía uno.
– Sí, sí, a mí me curó un dolor insoportable- decía otro, solo por seguirle la corriente y aparentar saber más que él.
Tal era su fama que hasta el rey quiso conocerle. Mandó que le llevaran hasta él. Pero el rey, que era muy sabio, quiso hacer una prueba para comprobar si en verdad ese hombre era médico, así que mandó traer un vaso de agua, y delante de él, vertió los polvos de una medicina inofensiva y le dijo:
– Si en verdad eres médico, no tendrás problema en beberte este agua con lo que acabo de echar en ella.
El hombre, asustado ante la posibilidad de que fuera veneno, confesó la verdad y le dijo que en realidad no sabía nada de medicina. El rey, enfadado con su pueblo por haber divulgado una mentira, les reunió a todos para decirles:
– No está bien hacer verdad una mentira mediante lo que dicen los demás. Si no confiasteis vuestros pies a esta persona cuando era zapatero, ¿cómo confiáis a él vuestras vidas?
Moraleja: «Comprueba bien lo que dicen los demás. Tal vez solo estén haciendo más grande una mentira».







