Aquí en el jardín.

7 nov 2022

Seguimos.

 Entre materiales de construcción,pinturas,ventanales nuevos,vamos adelantando.

Pero cuando toca un rato de descanzo salir al jardín reconforta,aqui van unas tomas.





Fiaris.


19 oct 2022

A los amigos.


del jardín.

 Amigos ando muy atareada con unas reformas en la casa

por eso estoy un poco desaparecida,cuanto pueda los visito,abrazos los quiero.

Fiaris



10 oct 2022

El perro y el reflejo.




 Vadeaba un perro un río llevando en su hocico un sabroso pedazo de carne. Vio su propio reflejo en el agua del río y creyó que aquel reflejo era en realidad otro perro que llevaba un trozo de carne mayor que el suyo.

Y deseando adueñarse del pedazo ajeno, soltó el suyo para arrebatar el trozo a su supuesto compadre.

Pero el resultado fue que se quedó sin el propio y sin el ajeno: éste porque no existía, sólo era un reflejo, y el otro, el verdadero, porque se lo llevó la corriente.

Nunca codicies el bien ajeno, pues puedes perder lo que ya has adquirido con tu esfuerzo.

3 oct 2022

El Alción.




 Vale más lo bueno y conocido, que lo malo por conocer.

El protagonista de este relato, es el alción. Un pájaro encantador que le gusta habitar en lugares alejados.

Incluso, existe un pequeño mito que nos cuenta que este hace su nido a las orillas del mar, huyendo de las personas que lo quieren cazar.

Cuenta la historia, que un alción estaba a punto de poner sus huevos. Ante esto, divisó un peñasco en el camino, se subió allí y prontamente armó su nido.

Al día siguiente, decidió salir temprano en busca de comida. Pero, mientras estaba ausente, las olas del mar se incrementaron, y chocaron tan fuertemente contra el peñasco… que el nido de retoños terminó ahogándose.

Al ver tan triste hecho al regresar, comenzó a lamentarse sin cesar.

-¡Que desafortunado soy! No puedo creer lo que ha ocurrido, y ni lo entiendo en verdad. Tanto que he huido de los peligros en tierra, y el mar resultó ser más peligroso sin dudar. No fue buena idea venirme acá.

Moraleja: Cada decisión te lleva a algo nuevo por explorar. Sé cuidadoso ante terrenos desconocidos, no te confíes en su totalidad.

22 sept 2022

Reflexión.




 Una chica muy arrogante esperaba su vuelo en la sala de un gran aeropuerto, como debía esperar un largo rato, decidió comprar un libro y también galletas; se sentó, para poder descansar y leer en paz.

En el asiento de al lado se sentó una señora ya de edad poco avanzada, que abrió una revista y empezó a leer, entre ellas quedó un paquete de galletas, cuando la chica cogió la primera galleta, la señora también tomó una. La chica se sintió indignada, pero no dijo nada. Solo pensó: \"¡Qué descarada esta vieja; si yo fuera más valiente, le diría un par de cosas y hasta le podría insultar!\".
Cada vez que ella cogía una galleta, la señora también tomaba una, aquello le indignaba tanto a la chica, que no conseguía concentrarse ni reaccionar.
Cuando quedaba una sola galleta pensó: \"¿qué hará ahora esta vieja aprovechada?\".
Entonces, la señora partió la última galleta y con una media sonrisa en su rostro, sin decirle nada a la chica, dejó media galleta para ella.
¡Ah no! ¡Aquello le pareció demasiado! La chica se enfureció, se molestó, quedó muy indignada con tal situación, tomó la media galleta, no aguantó más y la tiró a los pies de la anciana diciendo: “vieja descarada, se ve que tiene hambre, eso es lo que usted es…una descarada”. La señora la escuchó, agachó la cabeza y no respondió nada.
Se levantaron las dos y cada quien se dirigió a su propio sector de embarque, ya que tenían distintos vuelos y se dirigían, obviamente, a diferentes destinos. Mientras caminaba a su sector de embarque, muy indignada, la chica resoplaba la enorme rabia que llevaba. Cerró su libro, tomó sus cosas y se dirigió a abordar. Cuando se sentó en el interior del avión, miró dentro del bolso y para su sorpresa, allí estaba su paquete de galletas... intacto y cerrado.
¡Sintió tanta vergüenza! Que se le caía la cara y le dio tanto sentimiento con aquella señora que hasta lloró. Sólo entonces se dio cuenta de lo equivocada que estaba. ¡Había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro de su bolso!
La señora había compartido todas sus galletitas con ella, y sin sentirse indignada, nerviosa, consternada o alterada. Y ya no estaba a tiempo ni tenía posibilidades para dar explicaciones o pedir disculpas.
Pero sí para razonar: ¿cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones cuando debiéramos observar mejor?
¿Cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas?
Y recordó que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan:
Una piedra, después de haber sido lanzada.
Una palabra, después de haberla dicho.
Una oportunidad, después de haberla perdido.
El tiempo, después de haber pasado.
MEDITEMOS ANTES DE ACTUAR Y OFENDER.
ANTES DE FORMARTE UN JUICIO DE AQUELLO, ASEGÚRATE BIEN, NO VAYA HACER QUE DAÑES A ALGUIEN INMERECIDAMENTE, QUE QUEDES EN RIDÍCULO, TE ARREPIENTAS Y YA SEA DEMASIADO TARDE.
Autor desconocido.
Fiaris por decisión propia bloguera por casualidad.