Entre materiales de construcción,pinturas,ventanales nuevos,vamos adelantando.
Pero cuando toca un rato de descanzo salir al jardín reconforta,aqui van unas tomas.
Me alegra que llegaras hasta mi lugar bienvenid@s amig@s, los invito a pensar, reír, reflexionar ...
Entre materiales de construcción,pinturas,ventanales nuevos,vamos adelantando.
Pero cuando toca un rato de descanzo salir al jardín reconforta,aqui van unas tomas.
Amigos ando muy atareada con unas reformas en la casa
por eso estoy un poco desaparecida,cuanto pueda los visito,abrazos los quiero.
Fiaris
Vadeaba un perro un río llevando en su hocico un sabroso pedazo de carne. Vio su propio reflejo en el agua del río y creyó que aquel reflejo era en realidad otro perro que llevaba un trozo de carne mayor que el suyo.
Y deseando adueñarse del pedazo ajeno, soltó el suyo para arrebatar el trozo a su supuesto compadre.
Pero el resultado fue que se quedó sin el propio y sin el ajeno: éste porque no existía, sólo era un reflejo, y el otro, el verdadero, porque se lo llevó la corriente.
Nunca codicies el bien ajeno, pues puedes perder lo que ya has adquirido con tu esfuerzo.
Vale más lo bueno y conocido, que lo malo por conocer.
El protagonista de este relato, es el alción. Un pájaro encantador que le gusta habitar en lugares alejados.
Incluso, existe un pequeño mito que nos cuenta que este hace su nido a las orillas del mar, huyendo de las personas que lo quieren cazar.
Cuenta la historia, que un alción estaba a punto de poner sus huevos. Ante esto, divisó un peñasco en el camino, se subió allí y prontamente armó su nido.
Al día siguiente, decidió salir temprano en busca de comida. Pero, mientras estaba ausente, las olas del mar se incrementaron, y chocaron tan fuertemente contra el peñasco… que el nido de retoños terminó ahogándose.
Al ver tan triste hecho al regresar, comenzó a lamentarse sin cesar.
-¡Que desafortunado soy! No puedo creer lo que ha ocurrido, y ni lo entiendo en verdad. Tanto que he huido de los peligros en tierra, y el mar resultó ser más peligroso sin dudar. No fue buena idea venirme acá.
Moraleja: Cada decisión te lleva a algo nuevo por explorar. Sé cuidadoso ante terrenos desconocidos, no te confíes en su totalidad.
Una chica muy arrogante esperaba su vuelo en la sala de un gran aeropuerto, como debía esperar un largo rato, decidió comprar un libro y también galletas; se sentó, para poder descansar y leer en paz.