Aquí en el jardín.

12 feb 2022

Seguimos con cuentos:EL ESPEJO.

 “Había una vez un campesino chino, el cual iba a ir a la ciudad a vender la cosecha de arroz en la que él y su esposa habían estado trabajando. Su mujer le pidió que, aprovechando el viaje, no se olvidase de traerle un peine.

El hombre llegó a la ciudad y una vez allí vendió la cosecha. Tras hacerlo, se encontró y reunió con varios compañeros y se pusieron a beber y a celebrar lo conseguido. Después de ello, y aún un poco desorientado, el campesino recordó que su esposa le había pedido que le trajera algo. Sin embargo no recordaba el qué, con lo que acudió a una tienda y compró el producto que más le llamó la atención. Se trataba de un espejo, con el cual regresó a su hogar. Tras dárselo a su esposa, se marchó de nuevo a trabajar en el campo.

La joven esposa se miró en el espejo, y repentinamente empezó a llorar. La madre de esta le preguntó el por qué de tal reacción, a lo que su hija le pasó el espejo y le respondió que la causa de sus lágrimas era que su marido había traído consigo otra mujer, joven y hermosa. La madre de esta miró también el espejo, y tras hacerlo le respondió a su hija que no tenía de qué preocuparse, dado que se trataba de una vieja.”




Un cuento de origen chino, de autor anónimo. Se trata de una narración muy breve que tiene diferentes posibles interpretaciones, pero que entre otras cosas nos habla de cómo nos vemos nosotros mismos reflejados en el mundo, y la diferencia entre cómo nos creemos que somos y cómo somos en realidad, a menudo subestimándonos o sobrevalorándonos.

Para entender el cuento es necesario tener en consideración que ninguno de los personajes se había visto jamás reflejado en un espejo, no sabiendo qué es lo que ve realmente. Así, la esposa no es capaz de comprender que la joven hermosa que ve es ella misma, mientras que la madre tampoco ve que la anciana que ve es ella. También se observa que mientras la primera se preocupa por qué considera que lo que ve en el reflejo es más hermoso que ella misma, la segunda lo minusvalora críticamente, prácticamente burlándose de su propia imagen.

4 feb 2022

Moraleja.


imagen de la web

 Había una vez un niño que delataba a todos, cuando alguien preguntaba quien hizo o dijo algo en específico, el niño de inmediato decía al nombre de quien lo había hecho. En su colegio, ningún otro niño hablaba, ya que todo lo respondía el niño. Y por falta de uso, los demás fueron poco a poco perdiendo sus bocas y no podían decir nada.

El niño se sentía solo y aburrido, los demás no podían hablarle y tampoco querían estar con él, ya que lo culpaban por haberlos dejado sin boca. Entonces, el niño tuvo que buscar una forma de arreglarlo, y la mejor idea que tuvo fue hacer preguntas y no contestarlas, para ver si alguien podía hacerlo. Su truco funcionó, las bocas de los demás empezaron a aparecer y abrirse nuevamente.

Así, el niño pudo hablar con sus compañeros y decidió dejar de delatar a todos, porque entendió que era mejor dejar que las personas contaran sus secretos a su propio tiempo, e incluso si decidían no hacerlo, estaba bien.

Moraleja

No cuentes los secretos de los demás.

1 feb 2022

No por vieja deja de ser sabia,la gallina de los huevos de oro.




 Érase una vez una pareja de granjeros que, un día, descubrieron en uno de los nidos en los que criaban gallinas un huevo de oro macizo. La pareja fue observando que el ave producía tal prodigio día tras día, obteniendo cada día un huevo de oro.

Reflexionando sobre qué era lo que hacía que la gallina en cuestión tuviese esa habilidad, sospecharon que ésta poseía oro en su interior. Para comprobarlo y obtener todo el oro de una vez, mataron a la gallina y la abrieron, descubriendo para su sorpresa que por dentro la prodigiosa ave era igual a las demás. Y también se dieron cuenta que, en su ambición, habían acabado con aquello que les había estado enriqueciendo.

25 ene 2022

Historias.

 

Érase una vez un leñador el cual un día se dio cuenta que no tenía su hacha. Sorprendido y con lágrimas en los ojos, se encontró cerca de su casa al vecino, quien como siempre lo hacía le saludó sonriente y amablemente.

Mientras éste entraba en su casa, el leñador de repente empezó a sospechar y pensar que tal vez hubiese sido el vecino quien le había robado el hacha. De hecho, ahora que lo pensaba bien su sonrisa parecía nerviosa, tenía una mirada extraña e incluso hubiese dicho que le temblaban las manos. Bien pensado, el vecino tenía la misma expresión que un ladrón, caminaba como un ladrón y hablaba como un ladrón.

Todo ello iba pensando el leñador, cada vez más convencido de haber encontrado al culpable del hurto, cuando de repente se dió cuenta de que sus pasos le habían llevado de nuevo al bosque donde había estado la noche anterior.

De pronto, tropezó con algo duro y cayó. Cuando miró al suelo...encontró su hacha! El leñador volvió de nuevo a su hogar con el hacha, arrepentido de sus sospechas, y cuando vio de nuevo a su vecino vio que su expresión, andar y manera de hablar eran (y habían sido en todo momento) las de siempre.”

Esta historia corta, la cual forma parte de muchas tradiciones pero al parecer tiene su origen en China, nos sirve para aprender que a veces nuestros pensamientos y sospechas nos hacen tener percepciones distorsionadas de la realidad, pudiendo llegar a malinterpretar situaciones y personas con gran facilidad. También nos enseña a no acusar a alguien gratuitamente hasta tener pruebas reales de aquello de lo que le acusamos.

24 ene 2022

Por aquí.

 Por aquí todo va marchando bien.

Quería compartir unas fotos del jardín,luego de tanta lluvia,lleno de picaflores.

Mi fotografo,enfermero, cocinero,esposo captó esta que es digna de mostrar,su pecho tornasol.



20 ene 2022

Regresando.


Del jardín.


 Amigos queridos gracias a todos por los buenos deseos.

Bueno lo que puedo decirles es que al hace 4 días luego de que me atendieran en domicilio y cansada del dolor,mi esposo me traslado al sanatorio,alli me dieron calmantes por suero y me realizaron una tomografía computada.

En menos de tres horas,ya sabiamos que tenía,tenía divertículos que se forman en el intestino grueso,y suelen causar estos episodios o pueden pasar desarpercibidos toda la vida.

Ahora ya hoy me siento bien despues de 12 días, tomando antibioticos por tres días más,reglados cada 8 horas .

De ahora en adelante lo prohibido en mi caso que soy zero alcohol,será,NO SEMILLAS NI GRANOS DE NINGÚN TIPO.

De a poco iré visitándolos y muchas gracias por ocuparse por mi.

Fuertes abrazos Fiaris


Fiaris por decisión propia bloguera por casualidad.