Aquí en el jardín.

25 may 2023

No te preocupes.


foto propia,Piriapolis.


 No te preocupes tanto...la vida es una montaña rusa…así que cuando estés arriba despliega tus alas y cuando estés abajo que respire tu alma. No te preocupes tanto que la vida es cambio. Cuántos agobios absurdos y tensiones okupas quitándonos el aire...restando momentos...alejando prioridades. No te preocupes tanto. Que la vida de pronto te pone del revés y lo ves todo desde otra perspectiva.

No te compares con nadie...te romperás en mil pedazos. Tú eres tú...con tu sentir...con tus zapatos desgastados...con tus pasos gastados y tu camino andado…Solo tú conoces tus piedras y tus muros. Si te comparas...te paras. No lo hagas...corazón.
No te preocupes tanto y no des explicaciones de más a quien no sabe entender lo que dices. Pero qué sabrán los demás…
No te preocupes tanto si no llegas a todo. Si un día te duermes...si un día no puedes... si un día no haces el salto mortal...si no caes de pie y no hay aplausos. "Ni Te Preocupes". Las alarmas seguirán sonando y este mundo loco e insensato seguirá girando como la noria que es. Joder...siempre haciendo malabares...con el corazón desbocado y las prisas dándonos bocados...con la lengua fuera y con las piernas listas para correr. No sé quién inventó las reglas...seguro que alguien que no las sigue.
No te preocupes tanto. Calma. Que todo llega cuando tiene que llegar...que todo acaba pasando como un vendaval...que los ruidos que hoy ensordecen se convertirán en un vals que podrás bailar. Te lo prometo. No te preocupes tanto. Si fracasas es porque lo intentas e intentarlo es de valientes.
Toma aire y no te preocupes tanto. Que la vida son dos días y no vale la pena pasar uno llorando....."
* Myriam Imedio *

9 may 2023

Acuérdate de soltar el vaso: Cuento con moraleja



Un psicólogo, en una sesión grupal, levantó un vaso de agua. Todo el mundo esperaba la típica pregunta: “¿Está medio lleno o medio vacío?” Sin embargo, preguntó: – ¿Cuánto pesa este vaso? Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos. El psicólogo respondió: «El peso absoluto no es importante. Depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo un minuto, no es problema. Si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo. Si lo sostengo un día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, es siempre el mismo. Pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado, y más difícil de soportar se vuelve.»

Y continuó: «Las preocupaciones, los pensamientos negativos, los rencores, el resentimiento, son como el vaso de agua. Si piensas en ellos un rato, no pasa nada. Si piensas en ellos todo el día, empiezan a doler. Y si piensas en ellos toda la semana, acabarás sintiéndote paralizado, e incapaz de hacer nada.» ¡Acuérdate de soltar el vaso!

30 abr 2023

"Dicen"

imagen de internet.

 Con el paso del tiempo la vida te enseña.

Hay que buscar el lado bueno de las cosas"dicen"

Recuerda todo pasa por algo"dicen"

Pero.........no siempre es así.

Aquello de todo se puede"dicen"

Fiaris.

24 abr 2023

La taza de té.





Este viejo cuento japonés nos advierte acerca de cómo los prejuicios pueden obstaculizar nuestro proceso de aprendizaje.

Si realmente queremos aprender algo nuevo, debemos dejar a un lado esas opiniones y creencias preconcebidas para así “llenarnos” de nuevo conocimiento.

Un profesor visitó a un anciano muy sabio con la intención de aprender de su conocimiento. El viejo le abrió la puerta y, enseguida, el profesor comenzó a platicar de todo aquello que ya sabía.

El anciano escuchaba atento y el profesor no paraba de hablar intentando sorprender al sabio con su conocimiento.

—¿Tomamos un té?— interrumpió el maestro zen.

—¡Claro! ¡Fantástico!— dijo el profesor.

El maestro empezó a llenar la taza del profesor y, cuando se había llenado, no paró. El té comenzó a salirse de la taza.

—¿Qué haces?— le dijo el profesor— ¿No ves que la taza ya está llena?

El sabio respondió muy calmado, ilustrando la situación:

—Al igual que ocurre con la taza, tú estás lleno de tus propias opiniones, sabiduría y creencias. Si quieres aprender algo nuevo, primero tendrás que vaciarte de ellas.

14 abr 2023

Tú gobiernas tu mente, no tu mente a ti.


imagen de internet

"Érase una vez un estudiante de zen que se lamentaba de que no podía meditar, ya que sus pensamientos se lo impedían. Este le dijo a su maestro que sus pensamientos y las imágenes que generaba no le dejaban meditar, y que aún cuando se iban unos instantes al poco volvían con mayor fuerza, no dejándoles en paz. Su maestro le indicó que esto sólo dependía de sí mismo, y que dejara de cavilar.

 Pero el estudiante siguió indicando que los pensamientos le confundían y no le dejaban meditar en paz, y que cada vez que procuraba concentrarse le aparecían pensamientos y reflexiones de manera continuada, a menudo poco útiles e irrelevantes.

A esto el maestro le propuso que cogiera una cuchara y la sostuviera en la mano, mientras se sentaba e intentaba meditar. El alumno obedeció, hasta que de pronto el maestro le indicó que dejara la cuchara. El alumno lo hizo, dejándola caer al suelo. Miró a su maestro, confuso, y este le preguntó que quién agarraba a quién, si él a la cuchara o la cuchara a él".

Este breve cuento parte de la filosofía zen y tiene origen en el budismo. En él se nos hace reflexionar sobre nuestros propios pensamientos, y el hecho de que debemos ser nosotros quienes tengamos el control sobre ellos y no a la inversa.

Fiaris por decisión propia bloguera por casualidad.